| Jueves
05 de Agosto de 2010
Susana Trimarco, madre de Marita Verón
“Hay una banda dedicada a la trata
de personas que ya está actuando en Salta”

“Así como arruinaron mi vida y la
de mi hija, así voy a destruir a estos delincuentes. Ya no me importa nada”.
A ocho años
de la desaparición de Marita Verón, en Susana
Trimarco casi ya no quedan rastros de aquella mujer
aplicada a la atención de su hogar y su familia. El
secuestro de su hija la obligó “a sacar las garras”,
como ella misma lo define. Hoy dirige la Fundación
María de los Angeles Verón, dedicada a rescatar a
mujeres que son víctimas de la trata de personas. En
diálogo con El Tribuno contó cómo
sigue el caso de su hija y habló sobre la
complicidad entre la Policía y los delincuentes
dedicados a la trata de personas y al narcotráfico,
y el avance de estas bandas criminales en el norte
del país.
¿Qué datos
nuevos tiene sobre el paradero de Marita?
Ultimamente recibí información muy fea sobre mi hija. Me
dijeron que fue asesinada. Pero después me llegaron datos
para que la busque en “tal lugar”, que está viva, que tiene
dos hijos. Esa es la tortura que paso todos los días. Unos
me dicen que está muerta y otros me dicen que está viva.
¿Cómo va la causa?
Hablamos con el juez camarista y el fiscal de la causa y me dijeron
que después de la feria se iba a notificar para la presentación de
pruebas y la fecha para el juicio oral. Son trece los procesados.
Entre ellos está Liliana Medina, que está acusada de asesinato por
varias de las chicas a las que ella mantuvo cautivas. Entre los
procesados hay riojanos y tucumanos. Hasta el momento no nos dieron
fecha para el juicio, que es por lo que yo estoy luchando. Alguno de
estos trece tiene que hablar y decir algo de mi hija. Está bien,
algunos son perejiles, pero otros no. Ninguno quiere ir preso y hay
pruebas suficientes para que sean encarcelados.
¿Estas personas están
actualmente detenidas?
No. Ellos ya pasaron por el período de prisión preventiva y ahora están en
libertad esperando el juicio. Pusieron propiedades como garantías y siguen
haciendo lo mismo. En el caso de Liliana Medina, por ejemplo, ahora puso un
pool donde hace trabajar en casas particulares a las chicas.
¿Cómo es el comportamiento de la
Policía y la Justicia en estos casos?
La Policía en Tucumán es muy complicada. Los prostíbulos están a la vista.
Hay policías uniformados haciendo guardia en la puerta. Una vez hablé con el
gobernador Alperovich. Le dije: “Recorrimos una noche las calles junto con
el secretario de la embajadora de EEUU -que estaba de visita- y vimos que
los prostíbulos estaban vigilados por policías. Son hoteles, bares, pool,
pero todos saben que son prostíbulos porque hay chicas en ropa interior
paradas ahí. ¿Porqué no hacen nada?”. Y el gobernador me contestó: “Tenés
razón, hablá con el ministro de Seguridad”. Hablé con el ministro y me
respondió: “Sí, pero traeme nombres”. Entonces le espeté (llena de bronca):
“Es lo único que falta. Yo no soy empleada de la Casa de Gobierno. Yo soy
una madre víctima. El que se tiene que ocupar es usted”. Para cerrar esta
conversación, le advertí que “así como arruinaron mi vida, la de mi hija, la
de mi nieta y la de toda mi familia, así voy a destruir a estos
delincuentes. Ya no me importa nada”.
¿Usted u otros padres que buscan
a sus hijas fueron amenazados?
Sí. Ahora ya no me amenazan porque hice público mi caso. Incluso me llamaron
para decirme que me iban a quemar la casa y así fue. Después, dos veces
intentaron atropellarme. Ahora ya no lo hacen porque fui a la prensa
nacional y denuncié lo que pasaba.
En los casos en los que los padres
de las desaparecidas fallecieron, ¿quién sigue la lucha por ubicarlas?
En el caso de Fernandita Aguirre, que la madre falleció hace unos meses, la
lucha la siguen su papá y sus hermanas. Pero desde la Fundación María de los
Angeles Verón, lucho por mi hija y también atendemos los pedidos de auxilio
de los padres que tienen una hija desaparecida. Por ejemplo en esta semana
tuvimos dos casos. Uno de una nena de 14 años y otra de 19 años, que está
desaparecida desde hace 7 meses de La Rioja. Se la conoce como Jaqueline. Su
madre está haciendo el mismo recorrido que hice yo en mi momento. Incluso
con los datos que esta madre aportó se logró que realizaran un allanamiento
y rescataran a siete chicas.
¿Se puede decir que hay zonas
liberadas para este tipo de delito?
No todas las provincias y sus funcionarios son gente que tiene vinculaciones
con estos delincuentes. No creo que eso sea posible. No puedo decir que
todos están vinculados con este delito, porque si dijera eso estaría loca.
Pero en Tucumán sigue habiendo complicidad entre la Policía y los
delincuentes. Frente a esta situación la Fundación trabaja con el Juzgado
Federal. Acá la Policía provincial minimiza los casos de prostitución, el
avance del paco, de la droga.
¿Conoce cómo avanzan las redes?
En esta semana descubrimos una red que está operando en Salta. Tenemos los
nombres de los integrantes de la banda que actúa en Salta, La Rioja,
Tucumán, Catamarca y Córdoba y próximamente se los voy a pasar a la Policía
de Salta para que actúe y tenga en claro quiénes son estas personas.
¿Qué pasa con las chicas que
fueron recuperadas?
Todas la chicas que recuperó la Fundación, ya sea buscando a Marita o ahora
con Jaqueline, vuelven a su hogar. Claro que la decisión está en ellas. En
una primera visita, la Fundación envía a la trabajadora social a la casa de
la familiares y recién después de una segunda visita ocurre el encuentro con
la familia. Se busca que retome los vínculos de a poco.
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