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Federación de Entidades de Fomento y Organizaciones Libres del Pueblo de Quilmes |
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Solo los hechos dan fe a las palabras |
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¿Quién se llevó a Magalí? |
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Digna Emérita Gómez muestra la foto de su hija, Magalí Gómez, presuntamente secuestrada por una organización de trata de mujeres. ![]() Desapareció hace dos años en Varela y nadie más supo de ella. La justicia empezó a investigar si fue raptada por una organización de trata de mujeres. Tiene 23 años. Kabul al 1400, barrio Don Orione en Florencio Varela. El sol y el calor golpeaban en la tarde del 20 de diciembre de 2009, la última de la primavera. Era domingo. Débora Magalí Gómez tenía entonces 21 años, había llegado a Buenos Aires junto a su madre desde la capital de Corrientes para pasar en ese barrio varelense la Navidad y el año nuevo en compañía de su tío y sus dos primos. Pero la visita familiar se transformó en desesperación y horror. Magalí desapareció esa misma tarde sin que nadie la viera, en tan sólo un abrir y cerrar de puertas. Hasta hoy nadie conoce su paradero ni tampoco la volvió a ver jamás. La desaparición de la joven huele a uno de los delitos más aberrantes con los que lidia la humanidad: la trata de personas. El caso por la desaparición de la chica es ahora investigado por el fiscal de la UFI 1 de Berazategui, Daniel Ichazo, el único funcionario dispuesto seriamente a darle batalla a ese nefasto negocio en la región. ¿VÍCTIMA DE LA TRATA? “Sufro todos los días su ausencia, no dejo de pensar en que voy a encontrarla. Esa esperanza es la que me guía”, señaló Digna Emérita Gómez, madre de la chica quien vive en el barrio La Paz en Quilmes desde la desaparición de su hija. Aquel día, inmediatamente se inició con la denuncia en la comisaría tercera de Varela. La UFI 4 descentralizada, tomó el caso pero la investigación nunca avanzó ni aportó datos concretos sobre el paradero de la joven. En esta nueva instancia el fiscal Ichazo investiga el caso de oficio en el marco de un “delito conexo” con la trata de blancas en nuestro país. La hipótesis inicial es que pudo haber sido llevada por proxenetas hacia el interior del país, ardid utilizado sistemáticamente por esas redes criminales. POR NINGUNA PARTE El caso es como el de muchas jóvenes que parecen habérselas tragado la tierra. Magalí no dejó huellas ni señales por donde buscarla y es por eso que su desaparición es un misterio para la familia. “Ese día había una congregación en la iglesia Madre de Dios del barrio. En medio de la enorme cantidad de personas que llegaron hasta ahí, mi hija desapareció”, remarcó la mamá. Ella y la chica llevaban apenas cinco días de estadía en la casa de Encarnación Gómez, hermano de la mujer y tío de la Magalí. Cada año viajaban desde Corrientes para celebrar las fiestas todos juntos. “Recuerdo que ella había salido de bañarse. Estábamos tomando mate en el patio de la casa cuando yo entré a la vivienda a buscar algo y al salir Magalí ya no estaba por ninguna parte”, resumió Digna y agregó: “buscamos en todos los hospitales de la zona, en La Plata, en la ciudad de Buenos Aires y nada”. PERFIL De acuerdo a Digna, su hija padece esporádicos episodios de psicosis o pérdida de contacto con la realidad, según describe sobre este tipo de afecciones la psicología. A pesar de esto, Magalí cursaba por entonces el primer año de Derecho en la Universidad Nacional de Nordeste en la sede de la ciudad de Corrientes. “Era una chica como cualquier otra. Con amigos, amigas y principalmente muy querida por todo el mundo, siempre se destacaba en lo que hacía”, recordó la mujer. AYUDA A poco más de dos años de la desaparición, la familia de la chica mantuvo un encuentro con integrantes de la Federación de Entidades de Fomento y Organizaciones Libres del Pueblo de Quilmes, que conduce Osvaldo Tondino, quienes comenzaron a colaborar con el caso. “Como hacemos en estos casos, le brindaremos toda la contención y la ayuda que sea necesaria a la familia de la chica en colaboración con la búsqueda”, precisó el titular de la institución. “Ruego porque mi hija esté bien”, repitió una y otra vez Digna. “Desde que no la tengo conmigo conocí a mucha gente buena que me ayuda a diario en su búsqueda. Espero que ella también tenga esa misma suerte y oportunidad”, finalizó. EL DATO Los cinco días que Magalí estuvo en la casa de su tío en Varela pudieron haberla expuesto al secuestro por parte de una red de trata de personas. La investigación apunta a un delito conexo con esas mafias. |
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| infosur diario- 4 medios - 20-02-12 |