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Hallan en Bolivia vínculos de torturador argentino con terroristas de ultra derecha que querian desestabilizar al presidente Evo Morales.    
La Paz, 26 ene (PL) El fiscal Marcelo Sosa, quien investigó el caso Terrorismo II, reveló hoy que el represor argentino Luis Enrique Baraldini, capturado aquí en diciembre pasado, colaboró con una célula terrorista para tramar una guerra civil y dividir a Bolivia.

  Hemos hallado indicios y comunicaciones de que el grupo argentino llamado los carapintadas, entre ellos el exmilitar Enrique Baraldini, estaba en contacto con el terrorista croata-boliviano Eduardo Rózsa Flores, precisó el fiscal.

Sosa consideró que en el caso Terrorismo II, los fiscales asignados deben investigar la relación que mantuvo el excarapintada con la agrupación de Rózsa y los grupos de poder de de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, que cooperaron para maquinar una oleada de atentados y generar una guerra civil para fragmentar el país.

El expediente se investiga desde abril de 2009, cuando una unidad táctica de la policía desarticuló una célula terrorista en un céntrico hotel de Santa Cruz, encabezada por el mercenario boliviano-croata, quien murió en la acción junto a dos de sus colaboradores, mientras otros dos miembros de la banda fueron capturados.

Tras la desarticulación del grupo fueron encontradas armas y municiones con las cuales los mercenarios planearon realizar acciones terroristas destinadas a generar separatismo, convulsionar el país y desestabilizar al gobierno de Evo Morales, según la acusación.

La vinculación de las acciones de Baraldini con el caso Terrorismo II n Bolivia, reactivó las investigaciones aquí sobre colaboradores del Plan Cóndor, que sembraron el terror durante pasadas dictaduras militares en Suramérica.

No olvidemos que este es un tema complejo, razón por la que se investigó a personas con las cuales se llegó a una acusación, en cambio con el caso Terrorismo II se ampliará el abanico de la investigación para establecer quienes cooperaron con Rózsa, enfatizó el fiscal Sosa.

Baraldini fue detenido en diciembre de 2011 por la policía en el aeropuerto de Santa Cruz, después de comprobar que el argentino portaba carnet de identidad falso bajo el nombre de Marco Antonio Aponte, una de las causas para su expulsión inmediata del país por infringir la Ley de Migración.

Acusado por más de 300 delitos de violación de derechos humanos cuando fue jefe de policía en la provincia de La Pampa (colindante con Buenos Aires), durante la dictadura militar de 1976 a 1983 en ese vecino país suramericano, este prófugo de la justicia argentina desde 2003 tenía orden de captura internacional.

El exministro de Gobierno Wilfredo Chávez denunció que Baraldini, de 73 años de edad, a pesar de tener orden de captura internacional por violaciones de derechos humanos y delitos de lesa humanidad, fue protegido por los grupos de poder de la derecha boliviana.
fiscal Marcelo Sosa, quien investigó el caso Terrorismo II, reveló hoy que el represor argentino Luis Enrique Baraldini, capturado aquí en diciembre pasado, colaboró con una célula terrorista para tramar una guerra civil y dividir a Bolivia.
 
    LA PAZ |

Ex carapintada Baraldini colaboró con la célula de Rózsa para conspirar

Por Abi - Agencia - 26/01/2012

El fiscal de Materia, Marcelo Sosa, quien investigó el caso Terrorismo I, develó el jueves que el ex carapintada, Luis Enrique Baraldini, capturado en diciembre de 2011 en Santa Cruz, colaboró con la célula de milicianos de Eduardo Rózsa, para conspirar y tramar una guerra civil para dividir Bolivia.

"Nosotros hemos hallado algunos indicios y comunicaciones que efectivamente el grupo argentino llamado los carapintadas, entre esos el ex militar Enrique Baraldini, estaba en contacto con Eduardo Rózsa Flores", precisó. 

Consideró que en el caso Terrorismo II, los fiscales asignados al caso deben investigar la relación que mantuvo el ex carapintada con Rózsa y grupos de poder de Santa Cruz que cooperaron para maquinar una oleada de atentados y generar una guerra civil para fragmentar al país.

"No olvidemos que este es un tema complejo, razón por la que se investigó a unas personas con las cuales se llegó a una acusación, en cambio con el caso terrorismo II se ampliará el abanico de la investigación para establecer quienes cooperaron con Rózsa", enfatizó.

El ex carapintada y represor militar argentino, fue capturado el 24 de diciembre del 2011, tras prolongada investigación que data del 2009, después que la Unidad Táctica de Resolución de Crisis (Utarc), el 16 de abril del 2009 desbarató a la milicia encabezada por el boliviano-húngaro, Rózsa.

El ex ministro de Gobierno, Wilfredo Chávez, denunció que el ex represor militar argentino, Enrique Baraldini, de 73 años de edad, a pesar de tener orden de captura internacional por 350 violaciones de derechos humanos y delitos de lesa humanidad, fue protegido por los grupos de poder de la derecha en Bolivia.

Baraldini había fraguado inclusive una cédula de identidad fraudulenta 4866849 con el nombre de Marco Antonio Aponte, que fue una de las causas para su expulsión del país por haber infringido la Ley de Migración.

Era prófugo de la justicia de su país desde 2003, acusado por delitos de lesa humanidad que cometió en la dictadura de 1976 a 1983, cuando fue jefe de la Policía de La Pampa, donde ahora está recluido en la unidad carcelaria 4 de Santa Rosa.                                                                                                                                                                         

Argentina tiene pruebas del soborno de Baraldini a Interpol

Detención. Aseguran que pagó $us 20.000, en julio de 2011

Detenido. Baraldini en manos de la Policía argentina, en diciembre, tras ser expulsado de Bolivia.

Detenido. Baraldini en manos de la Policía argentina, en diciembre, tras ser expulsado de Bolivia.                                                                                                                                                        La Razón / Ernesto Calizaya / La Paz

03:47 / 27 de enero de 2012

La Fiscal Federal de 1ra. Instancia de Santa Rosa (La Pampa, Argentina) informó que hay evidencia de que al menos una vez se pagó $us 20.000 a personal de Interpol-Bolivia para que no detenga a Luis Enrique Baraldini, ex “carapintada” que habría tenido nexos con Eduardo Rózsa.

“Tenemos las pruebas de que se pagó $us 20.000 para evitar la detención del señor Baraldini, son comunicaciones telefónicas y por lo que surge de las escuchas telefónicas, la transcripción de éstas, el soborno fue filmado por un nieto de Baraldini”, reveló a La Razón Marta Odassa, fiscal federal de 1ra. Instancia de Santa Rosa, en La Pampa.

Aclaró que las imágenes no son de conocimiento de la Fiscalía porque es un material que consiguió la familia del acusado, por lo que “debe estar bien oculta”. Sin embargo, de las conversaciones se desprende que en el momento en que se efectuaba el pago había un familiar que grabó la escena.

“Las comunicaciones fueron en julio del año pasado, o sea de 2011. Aparentemente tendrían que haberle detenido y a cambio de no detenerlo se pagaron $us 20.000”, dijo Odassa. Además, refirió que las intervenciones telefónicas no eran a líneas de Bolivia, sino a teléfonos de familiares de Baraldini en Argentina. “La intervención telefónica se había ordenado a través de juzgados federales de Santa Rosa para poder determinar el paradero de esta persona y apresarlo”.

Investigación. En Bolivia, ninguna autoridad de Interpol se pronunció respecto a la presunta irregularidad. Sin embargo, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo a La Razón que la actuación de los agentes fue destacable en torno a la detención del ex “carapintada”, además aseguró que se impulsará una investigación de lo que ocurrió en este caso.

La justicia argentina, a decir de Odassa, podría requerir la información necesaria sobre esas llamadas e investigar el hecho, porque en ese país no es una prioridad. “Tenemos prueba de que pagó, pero no sucedió en Argentina, sucedió en Bolivia y será cuestión de investigación si a la justicia boliviana le interesa. No es algo que debamos investigar dentro de esta causa”, explicó la fiscal federal.

El procedimiento, para que autoridades bolivianas consigan copias de las transcripciones de esas llamadas, por ejemplo, implica interponer un exhorto diplomático al juzgado federal.

De momento, el fiscal Harry Suaznábar, quien dirige las pesquisas en torno al caso Terrorismo II, que busca identificar a los “financiadores” del presunto grupo irregular de Eduardo Rózsa, informó que emitió requerimientos al Ministerio de Gobierno para tener elementos sobre los nombres que usaba Baraldini en Bolivia. De acuerdo con los antecedentes de su detención, se conoce que portaba una cédula de identidad falsa, con el nombre de Marco Antonio Aponte.

Sobre la vinculación del excoronel argentino con un intento de magnicidio en contra de Evo Morales, en 2009, Odassa afirmó que sólo conocen ese tema a través de la prensa y que, de resultar cierta, no agravaría su situación jurídica en ese país, aunque sí podría darse una extradición si la justicia boliviana la solicita.

“Tendríamos que ver cuáles son los cargos y hacer el trámite de extradición, que es bastante largo, pero por supuesto —en el supuesto de que existan delitos y el requerimiento de Bolivia sea efectivo y concreto— creo que no va a haber problema”, aseguró.

Sobre su situación, reveló que él declaró que estaba en Bolivia desde 2003, que tenía vida pública. Hace cinco días fue procesado por delitos de lesa humanidad y está detenido en la Unidad Penal 4 de Santa Rosa. Solicitó la excarcelación, pero no se le concedió debido a la evidencia del soborno a Interpol. “Ahora solicitó la prisión domiciliaria y eso está en trámite”.

Le daban protección en Bolivia

Entorno

La Policía argentina estableció que el yerno de Baraldini era director de Seguridad Ciudadana en Santa Cruz. Se detectó que su nieto y esposa llegarían en el vuelo 1362 de Aerolíneas Argentinas y enviaron fotos a Bolivia para su detención, el 23 de diciembre.

Encuentran indicios de nexos con Rózsa

El fiscal Marcelo Sosa, director funcional de las investigaciones sobre la célula terrorista que fue desbaratada por un operativo policial el 16 de abril de 2009 en el hotel Las Américas de Santa Cruz, informó que hay indicios de vínculos entre Eduardo Rózsa Flores y el excoronel argentino Luis Enrique Baraldini.

“Hemos hallado algunos indicios y comunicaciones de que efectivamente el grupo argentino llamado los ‘carapintadas’, entre esos el exmilitar Enrique Baraldini, estaba en contacto con Eduardo Rózsa”, precisó el fiscal.  Sin embargo, señaló que será en el caso Terrorismo II que el Ministerio Público investigue la relación que tuvo, además, con grupos de poder de Santa Cruz que intentaban dividir al país.

Si bien en el caso Terrorismo I se llegó a identificar y remitir a juicio a 39 personas, en la segunda fase de la investigación “se ampliará el abanico de la investigación”. Baraldini fue capturado el 24 de diciembre de 2011 en Santa Cruz. Debido a que contravenía las normas migratorias, fue expulsado al día siguiente. El juez federal Pedro Vicente Zabala, en Argentina, decidió procesarlo con prisión preventiva por los delitos de asociación ilícita, secuestros y torturas en perjuicio de 223 víctimas durante las dictaduras.