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Federación de Entidades de Fomento y Organizaciones Libres del Pueblo de Quilmes |
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Solo los hechos dan fe a las palabras |
| Hallaron los restos de un detenido desaparecido secuestrado en Quilmes en 1978 |
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(26/9/11)EL DIARIO DE QUILMESEl Equipo Argentino de Antropología Forense halló los restos de Hugo Julián Luna, un militante del PRT detenido en Quilmes, el 17 de junio de 1978, fecha desde la cual estuvo desaparecido. Se trata de quien en vida fuera el esposo de la máxima dirigente del MRT-Santucho y actual candidata a concejal por el Frente Amplio Progresista, Susy Paz. Los restos de Luna fueron encontrados en el Partido de la Costa, y fueron sepultados en Jujuy, el sábado 24. El martes 27 a las 11, la dirigente encabezará una conferencia de prensa y posteriormente un acto en la sede de la CTA Quilmeña, ubicada en Pellegrini 618. |
A continuación reproducimos un comunicado de prensa del MTR Santucho al respecto: “Bajo el grito de guerra “¡A vencer o morir por la Argentina!”, miles de cuadros, militantes y guerrilleros del PRT-ERP, tuvieron la grandeza de luchar y morir heroicamente por sus ideales, por la revolución y por el socialismo. Ellos desafiaron la muerte, como lo hace todo revolucionario consecuente, para vivir por siempre.Esta semana las almas de los 5.000 héroes del PRT-ERP caídos en combate y detenidos desaparecidos nos hablaron a través de la voz de Hugo Julián Luna. Una vez más el corazón nos latió fuertemente, al recibir la noticia de la aparición de los restos de quien fuera el compañero y esposo de Susi del Valle Paz, actual Secretaria General del MTR Santucho y Secretaria General Adjunta de la CTA de Quilmes. Un latido lleno de amor y con tanta fuerza semejante al último tableteo de ametralladoras del ERP al atacar heroicamente el Batallón de Arsenales “Domingo Viejobueno” o al ingreso a la inmortalidad de nuestro Comandante Mario Roberto Santucho en Villa Martelli frente a sus verdugos del Ejército Opresor.Es que este reencuentro, más allá de toda frase, nos llenó de lágrimas los ojos, en poses llenas de dureza y de ternura. Pero no de esas que tiran para atrás, sino de aquellas que dan fuerza para seguir la pelea y completar la obra que nos dejaron inconclusa nuestros revolucionarios y revolucionarias.En muchos hombres y mujeres de este pueblo los golpes sufridos durante la Dictadura genocida calaron hondo en el alma, y ya no se atreven, creen que no se puede, piensan que es inconcebible pensar en su lucha y nombrarla. Sin embargo, hombres íntegros como Hugo Julián Luna, nos enseñan que lo inconcebible es que haya hombres, mujeres y niños que se acuesten a dormir con hambre, y que tantos otros vivan una vida de atropellos e indignidad, tan común en esta Argentina. Pero el amor, ese amor rebelde que guió a hombres como Hugo, no puede enterrarse en ningún cementerio, no puede matarse en ninguna sala de torturas, no puede detenerse ni olvidarse con el paso de la historia, y mucho menos puede empequeñecerse o diluirse por apetencias personales. Ya lo anunciaba el Comandante Mario Roberto Santucho en sus palabras en marzo de 1976: “Es una tarea grandiosa que nos honrará y purificará, que despenará y activará las mejores virtudes, que hará surgir de nuestro pueblo miles y miles de héroes. ¡El espíritu del Che, del Negrito Fernández, de los heroicos compañeros que cayeron en la lucha se multiplicará por miles en las filas populares!Respondiendo con honor y vigor al desafío de la hora, uniéndonos y organizándonos para la resistencia y la victoria conquistaremos para nuestros hijos el nuevo mundo socialista de felicidad colectiva. Nadie podrá decir el día de mañana que los argentinos no supimos cumplir nuestros deberes de patriotas y revolucionarios. Las nuevas generaciones, por cuya felicidad daremos todo de nosotros, recordarán con orgullo a sus mayores, como nosotros recordamos a los patriotas que fundaron la nacionalidad.” Claramente, nuestro Comandante no se equivocó. Sentimos orgullo por nuestros mayores, y esa enorme responsabilidad que dejaron en nuestros hombros será dignamente cumplida, aunque las lágrimas nos empañen los ojos.Hugo Julián Luna es de esos hermanos de la clase trabajadora que asumió el deber, como lo concibió el apóstol José Martí: '…el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y ese es el único hombre práctico, cuyo sueño de hoy será la ley de mañana, porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentados, en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber'. Ese deber asumido es el ejemplo inmortal que dejó Hugo Julián Luna en el corazón de los pueblos.Hugo Julián Luna, tu bandera revolucionaria será victoria y socialismo. Ayer, hoy y mañana: ¡A VENCER O MORIR POR LA ARGENTINA!.” Foto: Hugo Julián Luna, meses antes de su desaparición. |
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