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Federación de Entidades de Fomento y Organizaciones Libres del Pueblo de Quilmes |
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Solo los hechos dan fe a las palabras |
| 5 septiembre, 2011 Judiciales ·NUEVARIOJA |
La Rioja, la justicia una verguenza nacional, Carreño fue sentenciado a dos años por TRATA DE PERSONAS pero recuperó su libertad |
La Fiscalía había solicitado cuatro años y si al menos la condena hubiera sido de tres años hubiera sido encarcelado. |
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Joel Jesús Carreño, acusado del delito de Trata de Personas recibió una sentencia de 2 años pero por ser inferior al mínimo de tres años recuperó su libertad.
Concluyó ayer en el quinto piso del edificio del Correo Argentino donde tiene asiento la sala del Tribunal Oral Federal de La Rioja el juicio contra Noel Jesús Carmona por el delito de Trata de Personas en perjuicio de la joven Flavia Carmona Rojas (19), cuya familia criticó con dureza la actuación del fiscal de instrucción, Edgar Darío Illanes, a quien acusó de “demasiada pasividad”. Antes de la conclusión del juicio y de dictarse la sentencia, una vez más la defensa acentuó su alegato en que la Fiscalía nunca pudo demostrar la culpabilidad de Carreño y que las deficiencias investigativas denunciadas tampoco nunca significaron una protección policial o judicial para su defendido. La Fiscalía en cambio respaldó su solicitud de una pena de cuatro años porque “hemos destruido el estado jurídico de inocencia” para “construir un estado jurídico de culpabilidad”. Casi sin exteriorizaciones de aprobación o desaprobación, Noel Jesús Carreño fue sentenciado a dos años y como la pena no llega al mínimo exigido de tres años, recuperó la libertad tras notificarse del fallo. La sensación antes del fallo del Tribunal integrado por los jueces José Camilo Quiroga Uriburu, José Fabián Asís y José María Pérez Villalobo, estos dos últimos del Fuero Federal de Córdoba, era de que todos los presentes deseaban terminar rápidamente con el trámite. Tras el pronunciamiento de la sentencia se abrieron las puertas y los asistentes partieron raudamente con una sensación de alivio. Desde la fiscalía, desde donde pedían cuatro años de prisión señalaban con cierto tono optimista que la sentencia podía ser considerada como positiva. La defensa en cambio jugará un nuevo rol porque tras notificarse el quinto días hábil después de la sentencia, interpondrá un recurso de casación para dejar en suspenso la resolución y lograr la inocencia de su defendido. Las actuaciones se iniciaron con la denuncia de Flavia Carmona Rojas (19), junto a su progenitora Flavia Rojas de Carmona, en la que denunciaron que el día 6 de marzo de 2009 fue contactada para decirle que el diputado nacional Alberto Paredes Urquiza quería hacerle una propuesta de trabajo en una empresa de Biodiesel por lo cual iba a percibir un sueldo de 2.700 pesos más una tarjeta para adquirir ropas u otras cosas por un valor de 3000 dólares. Y se agregaba un viaje a Estados Unidos, México, Brasil, Uruguay, entre otros países y que el tema del pasaporte “no era problema porque ellos se ocupaban del tema”. La joven concurrió al domicilio del diputado Alberto Paredes Urquiza y tras hablar con él, éste le aconsejó hacer la denuncia porque “no tenía nada que ver con el tema” y que él mismo hablaría con el jefe de Policía Luis Angulo para ponerlo en conocimiento de los hechos. Por ello radicaron la denuncia en la Dirección de Investigaciones desde donde le pidieron que lo contactara para encontrarse en algún lugar, lo que sucedió y fue oportuno para que Carreño fuera detenido y puesto a disposición de la justicia. Con Carreño en libertad esgrimiendo su primera sonrisa volvió a reafirmar que un estado financiero desesperante lo llevó a construir “una fábula para obtener dinero” pero rechazó de plano que estuviera inserto en el delito de Trata de Personas. “No fueron citados testigos y no se nos dio la posibilidad de demostrar mi inocencia”. Flavia Carmona Rojas no pudo soportar la presión Fue una difícil situación para la joven Flavia Carmona Rojas, quien contenida por sus padres intentaba escapar de esa realidad que le imponía el juicio. Por momentos intentó escudarse en la sala donde Carreño era el eje central del juicio pero quedó expuesta sobre el final cuando desde fiscalía señalaron su presencia en la segunda fila. Desde ese mismo instante la denunciante que había llevado a juicio a Carreño parecía seguir contando los minutos que restaban para la sentencia. Esperó largos 50 minutos y sus propios nervios la traicionaron cuando se descompensó y fue asistida por quienes la acompañaban. Tras conocer el fallo, sin emitir palabra se retiró del edificio, poniendo final así a una historia que difícilmente podrá olvidar |