Los diputados
nacionales recibieron a la policía que denunció a sus propios jefes por
la relación con prostíbulos. Nancy Miño apuntó contra el Programa de
Rescate a las víctimas y pidió incluir en la Ley de Trata las figuras
del arrepentido y agente encubierto.
Fuente:
Noticias Urbanas
Por Lucas Schaerer
Los
diputados nacionales estuvieron obligados a realizar una nueva audiencia
por la Ley de Trata este martes 17, debido a que dejaron fuera de la
lista de oradores a la policía Nancy Miño -quien denunció vínculo con
prostíbulos y actitudes mafiosas de sus jefes-. La sorpresiva medida de
no dejarla hablar trascendió en los medios periodísticos y obligó a
realizarse una audiencia sólo para escuchar y tomar versión taquigráfica
de los dichos de la mujer policía.
Nancy Miño contó que en octubre de 2008 fue trasladada arbitrariamente a
la División de Trata de Personas donde debía realizar infiltraciones a
prostíbulos de todo el país. “Estoy hace 16 años en la Policía Federal
como personal administrativo, mi padre es policía retirado. Yo no podía
realizar tareas de agente encubierto, o sea infiltraciones en
prostíbulos, porque la ley no lo permite y tampoco mi condición de
administrativa. En esa tarea vi la corrupción de la división de Trata.
Donde se fraguaban procedimientos con drogas y armas. También como se
dejaba libre a una pareja de proxenetas dominicanos en jurisdicción de
la comisaría 5ª”, arrancó Miño en la audiencia, teniendo a su lado a la
diputada Claudia Rucci (Peronismo Federal), titular de la Comisión
Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia, y a Juan Carlos Vega (Coalición
Cívica) a cargo de la Comisión Legislación Penal, quienes están llevando
adelante las audiencias por los cambios a la ley de Trata.
La expositora, que la semana pasada marchó a la Jefatura de la Federal
con la Fundación Alameda y los cartoneros del MTE, relató ante unos
quince diputados nacionales que fue cesanteada y desde junio no cobra el
sueldo además de no contar con custodia policial personal.
“Tras mi denuncia ante el juez Ariel Lijo contra los jefes de la
Superintendencia de Investigaciones y División Trata de Personas me
iniciaron arbitrariamente un sumario”, dijo. “Mientras hacia mi trabajo,
atrás se lucraba. Yo me infiltraba sin recursos y sin haber sido
preparada para ello. Por todo lo que estoy contando es que se debe crear
una fuerza policial que investigue la trata”, subrayó, aclarando que "no
busca ensuciar a la institución", sino relatar "hechos concretos”.
En su exposición también describió, desde su experiencia laboral, el
Programa de Rescate y Asistencia a la Víctima de Trata que depende del
Ministerio de Justicia Nacional.
“La oficina de rescate no funciona y a mi no me lo pueden desmentir. En
allanamientos de febrero en prostíbulos de Mar del Plata no rescataron a
nadie. Había una travesti que sólo por ser menor fue ayudada pero al
otro día estaba con su familia. Mientras que muchas mujeres traficadas
pero por ser adultas, consideraron que quedaran en los prostíbulos. Ni
se rescató, ni asistió nadie”, describió Miño sobre la tarea del área
que coordina el secretario de Justicia, Héctor Masquelet, y que
supervisa Zaida Gatti hace días denunciada penalmente por haber
intimidado a una ex esclava (ver nota al pie) dentro de un juzgado
federal.
“Falseaban operativos. Zaida Gatti en un megaoperativo simultáneo en
todo el país, Río Gallegos, Córdoba, Tandil, estuvo conmigo y el
comisario Jorge Omar Fernández (a cargo de la División Trata) en Chaco.
Allanamos un rancherío pobre. No había ninguna mujer esclavizada. Hasta
en Río Gallegos el operativo les dio negativo cuando se sabe por los
medios periodísticos la trata que allí existe. Entonces una
investigación periodística investiga más que la División Trata de la
Federal”, sostuvo.
Finalizada la exposición de la funcionaria policial cesanteada, la
diputada nacional Marcela Rodríguez preguntó si se había denunciando
todo lo que dijo Nancy Miño “porque sino lo tenemos que hacer nosotros
los diputados”. Se le aclaró que existe una causa penal “dormida”, según
expresó Miño, en manos del juez Ariel Lijo, quien en su momento allanó
la división Trata.
Las audiencias para mejorar la Ley de Trata ya concluyeron. Ahora falta
saldar los inconvenientes para lograr un dictamen. El diputado Horacio
Alicuaz (GEN) reclamó: “No puede ser que no se discuta los proyectos de
todos los diputados, entre los que me incluyo. Además se va a sacar un
dictamen sin siquiera nosotros haber podido leer las sugerencias de las
organizaciones”.
Más allá de las quejas en los pasos adecuados para realizar un dictamen
también existe una ruptura del acuerdo parlamentario firmado por casi
todos los bloques para mejorar la ley 26.364. La razón es la quebradura
del Acuerdo Cívico y Social. Esto llevo a un enrarecimiento de la
discusión de los diputados radicales y GEN con los referenciados en
Elisa Carrió.
Lo grave es que para las organizaciones antitrata este conflicto
político puede bloquear los cambios que promulgan junto a organizaciones
religiosas, feministas y algunos funcionarios judiciales como de
organismos institucionales, entre ellos la Defensoría del Pueblo
porteña, desde el primer Congreso contra la trata realizado en Villa
María, Córdoba.
Es cierto también que cayó abruptamente la presencia de los integrantes
de organizaciones civiles en el debate parlamentario.
Los diputados presentes representaban al radicalismo, entre ellos
Ricardo Gil Lavedra, Frente para la Victoria en total cinco, de la
Coalición Cívica tres y del Peronismo Federal.