APARICION
CON VIDA DEL COMPAÑERO
JORGE JULIO
LOPEZ

(testigo contra Etchecolatz, desaparecido desde el 17-09-06)
ESTADO DE
MOVILIZACIÓN
PERMANENTE
El compañero Jorge Julio López fue secuestrado el 27 de octubre de 1976
y liberado el 25 de junio de 1979. En este período, que abarca los
peores años de la dictadura, López estuvo en “Cuatrerismo” de Arana, en
el centro clandestino de detención “Pozo de Arana”, en las comisarías 5ª
y 8ª y, finalmente, en la Unidad Penal Nº9 de Olmos, donde quedó a
disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Antes, tuvo que soportar la
picana de los centros clandestinos.
El compañero Lopez de profesión albañil; declaró en el marco de la
investigación por el paradero de Alicia Dell’Orto y Ambrosio De Marco,
desaparecidos el 5 de noviembre de 1976 y vistos por última vez en el
“Pozo de Arana”. López contó que “a los chicos los mataron de un
tiro en la cabeza. Yo lo vi por la mirilla de la puerta de mi celda y vi
cuando caían”. Asimismo, aseguró que ese día los integrantes de las
Fuerzas de Seguridad mataron a Norberto Rodas, un ciudadano paraguayo
que estaba privado de su libertad, y a varios detenidos más de los que
ignoraba sus nombres.
López
relató que un momento antes de la ejecución, los guardias lo pusieron
frente al matrimonio De Marco para que los reconociera, ya que ambos
militaban en una unidad básica de su barrio. “Estaban atados a un
poste y encapuchados. A la chica la habían violado. Él (por Ambrosio)
estaba atado y con la cabeza sangrando”, afirmó el testigo ante el
tribunal.

Asimismo manifesto, refiriéndose a los militantes de la organización
Montoneros: “...fueron los únicos valientes que hicieron frente a
240.000 hombres armados...”
Además, López
aseguró haber conversado con Alicia Dell’Orto días previos a su muerte
y manifestó que ella le pidió que si lo liberaban “le dijera a su
padre que hiciera todo lo que pudiera y que cuidara a la nena”,
la hija del matrimonio que tenía 25 días cuando sus padres fueron
secuestrados.
Después de su paso por el circuito represivo durante casi tres años,
López volvió a la zona de Arana para realizar trabajos en una
construcción y averiguó —por los dichos de un tercero— que “en 1976,
en las inmediaciones del arroyo Correa, había una carpa con dos
militares que cuidaban el lugar, donde había gente enterrada”. El
testigo mencionó que en éste y en otro lugar en los campos de Arana, que
no pudo determinar, habrían sido enterrados los cuerpos de víctimas de
la represión ilegal.
López demostró tener buena memoria ante el Tribunal y pudo reconocer a
varios detenidos cuando le exhibieron las fotos de los desaparecidos.
Reconoció a Norberto Rodas, a Guillermo Williams (afirmó que lo
torturaron y luego lo asesinaron), en el “Pozo de Arana”, y a Raúl
Bonafini, en “Cuatrerismo” de Arana.
Por otra parte, López sostuvo que a principios de la década del ‘60
participó de la construcción de lo que durante la dictadura se
transformaría en el centro clandestino de detención conocido como “Pozo
de Arana” y que, por eso, conocía muy bien ese lugar. De la misma manera
describió con detalles cada uno de los lugares donde vio detenidos
ilegales.
López
había acordado el domingo 17 de Septiembre pasado con su hijo, que lo
acompañase el lunes 18 hasta el Palacio Municipal, donde iban a leerse
los alegatos en el juicio contra Etchecolatz, pero cuando su hijo pasó a
buscarlo por su casa no lo encontró y tampoco llegó a la audiencia.
En el
día de hoy Jueves 21 de Septiembre; María Isabel Chorobick de Mariani,
conocida como "Chicha" y una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de
Mayo, sostuvo hoy que no cree que Jorge Julio López, secuestrado y
torturado por Miguel Etchecolatz en 1976 y desaparecido desde el lunes
último, se haya ausentado voluntariamente.
"Estoy con una gran angustia, me preocupa su salud, su historia y lo
que declaró. No creo que haya decidido ausentarse, porque siempre
demostró ser una persona muy entera y muy segura de sí misma; considero
que el motivo de su ausencia fue algo involuntario", afirmó
"Chicha" Mariani en declaraciones periodísticas.
La mujer, quien desde hace 30 años busca a su nieta Clara Anahí,
apropiada por las fuerzas de seguridad tras asesinar a su madre, Diana
Teruggi, expresó que "sería terrible volver a un punto así, pero
están pendientes determinadas cuentas que todo puede ser posible".
"No se ha castigado como se debiera, todo es bastante suave, la
primera condena realmente importante ha sido la de Etchecolatz",
recordó Mariani.
Consideró que los represores "pueden salir, entrar, estar un tiempo
y armar patotas nuevas, por eso uno no sabe qué está detrás de este
cerebro tan sucio de tanta gente implicada. Es alarmante, preocupante y
me cuesta creer que se llegue a ese extremo; lo que sí podría ser es que
se quisiera instalar el miedo".
Mariani afirmó: "Yo estoy pasando miedo desde hace 30 años, hay
mucha gente que sabe cosas y no se anima a hablar. El miedo fue
instalado muy fuerte por parte de los "Señores del Miedo", esto
contribuye a que de nuevo la gente vaya a su caracolito a esconderse en
su casita personal".
Jorge Julio
Lopez tiene 77 años, es de tez blanca, cabellos rubios cortos y semi
calvo, entre cano, de 1,70 metros de altura, robusto, ojos color verde
claro, y varias cicatrices en su abdomen, vestía un pantalón de
jogging azul y sueter viejo gris oscuro. Tomaron intervención la
Unidad Fiscal de Instrucción número 3 y el juzgado de Garantías número
4 del Departamento Judicial de La Plata.
Debido a esta situación
por demás delicada y alarmante nos constituimos en estado de
ALERTA y MOVILIZACION; exhortando al conjunto de las
organizaciones del campo popular a adoptar idéntico criterio, a fin de
difundir lo sucedido y movilizarnos por todos los medios a nuestro
alcance por la inmediata APARICION CON VIDA DEL COMPAÑERO
JORGE JULIO LOPEZ.
Documento leído en
Plaza de Mayo el 27 de septiembre, avalado por las firmas de decenas
de Organizaciones y con la adhesión de centenares de firmas de
organizaciones populares nacionales e internacionales.
Ahora, ahora, resulta indispensable,
Aparición con Vida y Castigo a los Culpables!
Resulta estremecedor
escucharnos coreando esta consigna nuevamente. Ninguno de nosotros
desearía estar hoy en esta Plaza cantándola.
Pero aquí estamos, y somos
muchos miles, porque nuevamente es necesario que estemos en esta plaza
para exigir que nuestro compañero Jorge Julio López aparezca con vida
YA!
Como miles de argentinos,
treinta años atrás Julio soñaba y luchaba por un país solidario y
fraterno, con justicia social, sin explotadores ni explotados. Ese
sueño y esa lucha lo llevaron a enfrentar a la dictadura y a soportar
el secuestro, la desaparición, la tortura.
Y treinta años después, con 76 años, ese mismo sueño lo impulsó a
sentarse frente a un tribunal a denunciar a Etchecolatz y a la
dictadura genocida, reivindicando la militancia política y la
resistencia popular.
Hoy Julio está desaparecido nuevamente y nosotros estamos aquí para
exigir su APARICION CON VIDA YA!
Y además para denunciar que
la mayoría de los indicios apuntan a que Julio López fue secuestrado
por las patotas de la policía bonaerense y la derecha fascista.
Porque Julio fue uno de los testigos claves para que Etchecolatz fuera
condenado a reclusión perpetua en cárcel común.
Porque el fiscal de este
juicio fue secuestrado por unas horas en el 2004 y amenazado para que
dejara la causa.
Porque durante los tres meses que duró el juicio, los querellantes,
los testigos, los abogados, los militantes, sufrimos innumerables
amenazas. El aparato represivo intentó amedrentarnos. Anónimos,
grabaciones telefónicas, aprietes, fueron usados contra aquellos que
ponían en riesgo la impunidad de la que gozaron durante treinta años.
Porque las amenazas siguieron después de la sentencia.
Porque con nuestra lucha inclaudicable conseguimos que por primera vez
una sentencia judicial reconozca que los delitos de lesa humanidad
fueron cometidos en el marco de un genocidio.
Porque los genocidas saben
que con esta sentencia peligra la impunidad de la que gozan. Saben que
esa es la puerta para condenarlos a todos y por todos los compañeros,
no sólo a las cúpulas o los pocos que pueden ser reconocidos por los
sobrevivientes.
Porque dos días después del secuestro de Julio apareció un cadáver
fusilado con una bala 9 mm y calcinado en el Camino Negro de Punta
Lara, la misma "técnica" y el mismo lugar donde en los años previos a
la dictadura arrojaban los cadáveres de nuestros compañeros.
Porque en una operación mafiosa destinada a desesperar, amedrentar,
atemorizar la policía bonaerense comunicó inmediatamente a la prensa
que ese cadáver era de Julio López, sin una sola pericia que lo
confirmara.
A casi diez días de la
desaparición de Julio no admitimos que se nos diga que puede estar
perdido debajo de un puente. ¿Tantos puentes hay en la zona de La
Plata que las fuerzas de seguridad todavía no pudieron encontrarlo?
Denunciamos la campaña tendiente a instalar la idea de una
desaparición accidental. El lunes 18 a la madrugada Julio estaba con
vida. Hoy debe aparecer con vida.
Y eso es responsabilidad del Gobierno Nacional. Por eso le exigimos la
APARICION CON VIDA YA! DE JULIO LOPEZ Y EL CASTIGO A LOS CULPABLES.
También es responsabilidad de este gobierno que el aparato represivo
siga impune.
A pesar de los hechos de
Puente Pueyrredón, donde participó activamente el aparato represivo de
Camps-Etchecolatz, nos enteramos ahora, por boca del propio Ministro
de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, que 60 policías de la
bonaerense que se desempeñaron en campos de concentración seguían en
funciones hasta el viernes pasado. Esto es una aberración que solo
genera más impunidad ¿Hacía falta la desaparición de Julio y nuestro
reclamo para que los echaran?
Nos preguntamos: ¿Son sólo 60 en la bonaerense? ¿cuántos más siguen en
sus cargos en el Ejército, en la Armada, en la Fuerza Aérea, en la
Gendarmería, en la Prefectura, en la Policía Federal, en las policías
provinciales, en la SIDE?
Que el torturador Olimpo
Garay (alias Loro-Gómez), imputado como jefe del Centro Clandestino de
Detención Vesubio presida y entregue, hace 12 días, el premio Círculo
de Oficiales en el acto de la Academia Superior del Servicio
Penitenciario Federal, es otra aberración que solo genera más
impunidad.
Que la ESMA, haya sido desalojada parcialmente y queden miles de
integrantes de la armada en el predio, a casi dos años de promulgada
la ley de desalojo, solo genera
más impunidad.
Estos y otros hechos, permitidos y apañados desde el poder del Estado
facilitan a los resabios de la dictadura y sus actuales seguidores
ganar confianza y tomar fuerzas para iniciar acciones como la que hoy
vivimos el conjunto de los argentinos con el secuestro, una vez más,
de Julio López.
Durante 20 años gozaron de la impunidad total que les brindaron los
gobiernos constitucionales.
Con nuestra lucha conseguimos
la nulidad de las leyes de Obediencia debida y punto final, la
reapertura de las causas y la primera sentencia en la que se condena a
un verdugo por genocida.
No permitiremos que la desaparición de Julio López sea la respuesta.
Exigimos que el Gobierno
ordene la inmediata baja de todos aquellos que cumplieron funciones en
los campos de concentración de la dictadura. Que sigan en sus cargos
solo significa más impunidad.
Exigimos juicio y castigo para todos los genocidas, sus cómplices y
beneficiarios civiles.
Y hoy como ayer, con el
mismo dolor, con la misma bronca, con la misma fuerza, gritamos:
Ahora, ahora, resulta
indispensable, Aparición con Vida y Castigo a los Culpables
SILENCIO
La vida, tan compleja ella, ofrece
distintas posibilidades sobre el silencio.
Silencio por un duelo,
silencio por la soledad en que nos encontramos, silencio
porque no hay nada que decir, silencio como parte de la
notación musical…
Pero el silencio no es
unívoco, no reconoce un solo significado. El silencio es una
construcción cultural, un modo humano de ver, entender y
reaccionar ante ciertos eventos, ante ciertas "cosas" de la
vida.
Podemos asegurar, de todas
maneras, que el silencio no es la ausencia de sonido.
El silencio grita, aturde.
El silencio es a veces la
ominosa, oscura, vergonzante, temblorosa cortina de las
agachadas, de las miserias personales o sociales.
¿O no grita el silencio que
reina sobre los campos de concentración, ahora vacíos, en
cualquier parte del mundo?
¿O no dice el silencio que
muchos asesinos guardan ante la acusación, ante el veredicto o
ante la mismísima impunidad?
Jaque al Rey cree
que el silencio calla lo que no se puede o no se quiere
gritar. Y sin embargo, grita… vaya contradicción ¿no?.
TODAS las sociedades tienen
silencios.
Julio López está tapado de
silencio y sin embargo grita…
Ayudanos a romper la cadena de silencio que rodea la
desaparición de Julio López. Reenvía este mensaje a todos tus
contactos. Entre todos podemos mover el tablero. Jaque al
Silencio. Jaque al Olvido. Jaque al Rey.
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