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LUCIA TOSI VICTIMA DE LAS MAFIAS Y LA INOPERANCIA DE LA POLICIA CHINA
 13 de Enero de 2011         

 

Lucía Tosi Cilley se había ido a vivir a Guangzhou , en China, con su padre, Juan Carlos Tosi en 2009. Tras desaparecer en octubre de ese mismo año, se confirmó su muerte la semana pasada. 

De acuerdo a lo que publica “El diario 24”, Lucía había desaparecido el 27 de Octubre luego de una reunión con amigos por lo que se había iniciado una campaña internacional para su búsqueda en la que la Cancillería Argentina participó. 

Pero, ante la inacción de la policía local, el hombre inició una búsqueda por su propia cuenta, la que incluyó el contacto con gente de la mafia china y traficantes de drogas. 

Sin embargo, éstos le negaron que Lucía haya estado con ellos. “Juan Carlos en un principio se contactó con la mafia china. Al cabo de un tiempo le dijeron que ellos no la tenían. La podría tener la mafia nigeriana, o los árabes. Hay informes de que están comerciando con personas allí” había comentado Deborah Cilley, la madre de la joven. 

La primera pista que siguieron fue la de la salida con sus amigos. En teoría, Tosi se iba a encontrar con una peruana, identificada como Estefanía y que fue registrada por las cámaras de seguridad del subte local con Lucía, horas antes de su desaparición. 

Según Estefanía, la argentina se iba a encontrar en una cita a ciegas con un centroamericano en Nanhai, localidad donde la prostitución y la droga son corrientes. 

Pero el padre tuvo acceso a la computadora y se dio con que se iba a encontrar con un nigeriano vendedor de marihuana y cocaína. Pero, para pesar de Juan Carlos Tosi, el africano se fue del país. 

"Por el celular de ella también se pudo saber que se iba a encontrar con este nigeriano; hay mensajes de texto que lo prueban, pero después de desaparecer, se apagó y sólo diez días después se volvió a prender; es todo lo que sabemos", explicó Cilley. 

El celular de Lucía Tosi Chilley se apagó a las dos de la madrugada del 28 de octubre del 2009, en en Nanhai, “diez días después el celular vuelve a encenderse unos segundos, y envían un mensaje de texto a un ciudadano chino. Pero no tenemos ningún informe de la policía china, no sabemos si contactaron a esta persona o no. Prometieron ocuparse, pero no hay nada que nos diga que la están buscando", dijo indignada Deborah. 
 


 

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Desaparecidos en democracia

 

CONTINUA EL TRABAJO SOLIDARIO ENTRE LA FEDERACION ENTIDADES DE FOMENTO DE QUILMES. EL FORO DE SEGURIDAD DE QUILMES Y OTRAS ORGANIZACIONES
Búsqueda de personas desaparecidas en democracia: El caso Lucia Tosi
Continuamos con la campaña de rescate de personas desaparecidas en democracia llevada a delante desde la Federación de Entidades de Fomento y Organizaciones Libres del Pueblo de Quilmes, el Foro Municipal de Seguridad de Quilmes,  la Defensoría del Pueblo de Quilmes, la Universidad de Quilmes Ciencias Sociales, Asociación Civil La Casa del Encuentro y la Asociación Civil Las Diversas de la provincia de Santa Fe.
Jesica Belén Ferro desaparecida en democracia.
Desaparecida en China: ¿Dónde está Lucía Tosi?

Lucía Tosi tiene 22 años y desapareció en China el 27 de octubre pasado. Había viajado para radicarse junto a su padre, un argentino empresario del cuero, en la ciudad de Guangzhou. Juan Carlos Tosi la busca desesperadamente con ayuda de la embajada argentina. Pero la policía se mueve lentamente y el propio Juan Carlos se lanzó a una búsqueda frenética que lo llevó a contactarse con líderes mafiosos para recuperarla. Todas las pesquisas apuntan a la mafia africana de esta ciudad. ¿Dónde está Lucía?

La argentina Lucía Tosi Cilley, de 22 años, desapareció en la ciudad china de Guangzhou el 27 de octubre pasado. Su familia cree que la secuestró la mafia africana que opera en la ciudad.
A Lucía Tosi Cilley se la tragó la tierra. “Mi hija desapareció, así de simple. Salió a cenar un 27 de octubre a la tarde y no regresó más”, aseguró Juan Carlos, su padre.

Lucía es argentina y tiene 22 años. Había viajado a esta ciudad del sur de China a instancias de su padre, que deseaba alejarla de las drogas y las “malas compañías” que frecuentaba en Argentina. Él creyó que en China, un lugar en el que hay pena de muerte para los traficantes, su hija estaría alejada de las drogas. Se equivocaba.

Juan Carlos reconoce hoy que el poco diálogo que tenía con su hija le impidió darse cuenta de que al poco tiempo de llegar a China ella buscó la forma de proveerse de droga y se relacionó con “gente peligrosa”. 

Desde las seis y media de la tarde del 27 de octubre nada se sabe de ella. “Salió a comer y su teléfono celular dejó de funcionar después de las doce de la noche de ese día. Como a la mañana siguiente no había regresado, a la tarde fui a la policía a hacer la denuncia de su desaparición, a una comisaría que está cerca de las grandes discotecas y donde la mafia de los nigerianos comercia sus drogas con total anuencia policial”, asegura Juan Carlos. 

El padre de Lucía hizo la denuncia y se encontró con una burocracia que lo desesperó. La policía esgrimió primero causas jurisdiccionales y luego falta de personal. La buscaron poco y nada. 

Juan Carlos recurrió a la embajada argentina en Beijing y tras la mediación diplomática logró que una dependencia policial cercana a su domicilio recibiera la denuncia. 

Tras una semana y media la policía pudo acceder a las cámaras del subte y reconstruir el periplo de su desaparición. Allí se vio el encuentro con Estefanía, una amiga peruana con la que habló un rato largo, pero no el encuentro con la persona que finalmente, según lo que cree la familia, la haría desaparecer.

“Allí comenzó una pesadilla que no termina todavía. Por consejo de la embajada Argentina en Beijing, le brindé a la policía local toda la información sustancial que disponía, ya que habíamos podido quebrar la clave de la laptop de mi hija y entrar en todos sus chats y correos electrónicos confidenciales. También a la lista de sus amigos, con teléfonos y nombres que yo cuidé mucho por ser los caminos a mi hija. Había un nigeriano que le proveía la marihuana y que le ofrecía siempre nuevas drogas más excitantes. Fue mi principal sospechoso y llegué a comunicarme con él porque tenía su teléfono. Por supuesto él negó conocer a mi hija a la que en los chats hasta le ofrecía matrimonio, y después se desprendió de la memoria de su teléfono”, rememora Juan Carlos, quien además asegura que esta persona le insistía a Lucía para que fuera a su casa a probar heroína. 

El padre de Lucía perdió el contacto con el único sospechoso y la policía no se molestó en buscarlo para indagarlo. Cuando las autoridades le dijeron no podían hacer mucho más ya que tenían en su haber los expedientes de más de 100.000 personas desaparecidas, Juan Carlos decidió salir a buscar a Lucía por sus propios medios. 

Este empresario del cuero conocido por toda la comunidad argentina residente en China revolvió cielo y tierra y logró contactar a un grupo de líderes de la mafia de la ciudad. “Visitamos a fuertes capo mafias relacionados con un amigo próximo chino, los que durante unos días se dedicaron a ver si mi hija estaba dentro de las chicas occidentales que tienen presas en los prostíbulos, pero me contestaron que la mafia china no la tenía, y que ellos no se metían con la mafia negra que era muy numerosa y muy fuerte y ocupaba varias ciudades. Yo tenía el presentimiento que la amiga peruana de mi hija que decía no saber nada mentía y que sabía más de los que nos decía. Sabía también que el nigeriano proveedor era la pieza central, pero no lo podía localizar. A todo esto tres videntes de Buenos Aires, me decían separadamente que Lucía estaba viva retenida en alguna parte, muy drogada y posiblemente siendo usada en la prostitución (…) y que nos apuráramos porque todavía Lucía estaba con vida pero en muy mal estado”, asegura Juan Carlos, quien lamenta que Estefanía, la amiga de su hija, regresase a Perú sin haber dicho “todo lo que sabe.” 

Este padre desesperado trató de contactar a la mafia africana (que se cuida de vender drogas a los turistas y no a los chinos para evitar las penas más altas y que está involucrada con la prostitución) pero el ambiente es muy peligroso y no pudo dar con jefes que lo orientaran en sus pesquisas. Todos los días sale a pegar afiches con el rostro de su hija y sus señas particulares en bares y negocios, esperando que alguien le de alguna información a cambio de recompensa. 

Ahora la policía considera el caso como una causa penal y gracias a eso se espera que se mueva más activamente. Aunque aún no vio resultados concretos, Juan Carlos confía y espera que el caso cobre trascendencia internacional para lograr una mayor presión diplomática sobre la búsqueda. “Somos un grupo pequeño de argentinos que estamos buscando a Lucía. Nuestra embajada quedó atada a sus papeles y formularios y reclamos diplomáticos que las autoridades locales desoyen olímpicamente. Solo queda la actividad privada a nuestro cargo. Asumir los riesgos y entender que estamos completamente solos”, se lamenta.

Este hombre que se siente culpable por la suerte de su hija pide esesperadamente que alguien lo ayude a encontrarla. “Estoy solo, tengo 68 años y una hija, la única nena, perdida. Se que está en malas manos, se que está sufriendo, sé que posiblemente la pierda o que cuando la encuentre pueda estar destruida, sé que no tengo el dinero suficiente para comprarla, que no tengo las armas para rescatarla y que tengo a la policía en contra, defendiendo al enemigo. La tarea parece imposible. La depresión me araña la carne todos los días...” 


Lucía Tossi Cilley vivió en Chascomús, donde estudió en la Escuela Media, y hoy está desaparecida en China, su lugar de residencia junto a su padre. En la ciudad, su madre cuenta un caso desesperante. 
Débora Cilley es la chascomunense cuya hija Lucía Tossi Cilley, se encuentra desaparecida desde el 27 de octubre pasado en China, donde la joven de 22 años vivía con su padre. Lucía una persona con amplias relaciones en Chascomu, donde terminó la escuela primaria (sus últimos dos años) y realizó toda la secundaria, en la Escuela Media Nro. 1. Hasta hace sólo dos años.
Su mamá, integrante de una arraigada familia chascomunense, 
¿Cómo te enterás de la desaparición?
Me avisa por teléfono Juan Carlos, el papá de Lucía. No lo podía terminar de entender. Ella salió a encontrarse con amigas, pero no volvió. El papá se preocupó porque no le llamó por teléfono, y más cuando quiso comunicarse con su celular y estaba apagado.
Imagino que debe ser muy desesperante vivir todo esto desde tan lejos…
Es insoportable, porque no puedo hacer mucho, tengo que esperar la comunicación con Juan Carlos, todos los días. Pero se como madre que Lucía está en algún lugar, y necesita ayuda para salir de ahí. Ella se fue para volver, dejó todas sus cosas…


¿Por qué fue Lucía a China con su papá?
A Lucía le gusta mucho el comercio, estaba estudiando Comercio Exterior en la UADE. Surgió esta posibilidad porque su papá tiene su empresa allá, justo había cumplido los 21 años… ahora ella habla correctamente el chino, y estaba pensando en estudiar árabe, porque le es muy útil.
¿Tuviste novedades de último momento?
Sí, me acerqué a Cancillería para hablar con la encargada del Departamento de argentinos en el exterior, que es la señora Beatriz Bosquy, y allí me informaron como era la situación de un extranjero en China, y de cómo se puede llegar a que empiecen allí una investigación, porque a nosotros nos preocupaba mucho el que haya pasado tanto tiempo de la desaparición y que no se iniciara la investigación. Me dijeron que el cónsul argentino allá se iba a encargar de hablar con el poder político de la provincia donde Lulu vive para que empiecen.
Es todo muy distinto allá…


Cuesta entenderlo. Nos hemos dado cuenta con esto que la situación de los extranjeros no es fácil. A ellos no les interesa cuidar o moverse tanto por el occidental, no es un tema de un país u otro. Por suerte hoy a la mañana me avisaron de Cancillería para confirmarme que el cónsul se reunió con el jefe del buró de seguridad pública de esa provincia, y así se dispuso que el caso pasara a “Criminal”, porque estaba como personas extraviadas. Ahora participa en la búsqueda, con allanamientos y pinchadura de teléfonos, la policía criminal.


Esa es una gran noticia…
Sí, porque sabemos que la vamos a encontrar. Tenemos una gran fe en eso, tanto el papá como yo desde acá. Ahora hay que esperar.
¿Lucía vive allá con su papá?
Sí, todos los días viajan juntos a la empresa, ella se quiere desarrollar en el comercio.
¿Cómo llega el papá a pensar en el mundo de las drogas?
Mi ex marido entró en la notebook de Lucía, y así se termina de volver loco, porque descubre sus cosas privadas. Lo que sí sabemos es que Lulu salió para volver. Aunque nos haya mentido en lo de ir a cenar con una amiga, ella no vuelve porque no puede, de eso estamos seguros. Estaban todas sus cosas y tenía citas con otras amigas para los días siguientes.


El diario capitalino “Perfil” publicó una nota basada en una entrevista al padre de la joven, Juan Carlos Tosi, sobre el tema en su edición del domingo, en la que señaló que “… las comunicaciones de Lucía daban pistas y conectaban con una amiga peruana, Estefanía. Tosi no recuerda el apellido, pero asegura que la Policía la identificó. Cuando vio los videos de seguridad del subte, Tosi y las autoridades observaron que su hija se encontró con Estefanía poco antes de desaparecer. Lucía y Estefanía mantuvieron una larga conversación. Después, según una confesión de la peruana, Lucía fue a una cita a ciegas con un centroamericano, en la localidad de Nanhai, uno de los centros de prostitución y drogas en el sur de China. Tosi desconocía ese dato pero se enteró recientemente que la mafia africana operaría negocios clandestinos y aguantaderos. Según las conversaciones del chat, Lucía se quería encontrar con un nigeriano que le había ofrecido heroína y le proponía que fuera a su casa a probarla. Además, le había propuesto matrimonio. Estefanía, sin embargo, aseguraba que la cita era con un centroamericano. En la agenda de Lucía, el empresario encontró el número de celular del nigeriano y lo llamó. Le pidió que le devuelva a su hija: dijo desconocerla. Entregó sus datos a la Policía y los uniformados aseguraron tenerlo controlado. Pero no dijeron si lo habían interrogado. Entre tanto, Estefanía abandonó China y regresó a Perú”. Gentileza : Observador global. Fm Volver 95.3 Chascomùs.

Cualquier información adicional comunicarse con la Federaciòn de Entidades de Fomento y Organizaciones Libres del Pueblo de Quilmes. Osvaldo Cel 15-57162348 info@federacionentidades.org.ar, Universidad de Quilmes, Ciencias Sociales, Sergio 4365-7120, 4365-7100-int 255. Foro Municipal de Seguridad de Quilmes. Anibal Cel 15-499-85013. Defensoria del Pueblo de Quilmes Miguel 4224-1451/ 9660. Cel.15-62714102- Asociación Civil La Casa del Encuentro 4982-2550 155938-4357 lacasadelencuentro@yahoo.com.ar o la Asociación Civil Las Diversas de la provincia de Santa Fe, Paula - 0342-154626603 

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