Massuh, el espejo argentino de
Botnia y Ence
( Marzo 2006 ) Ayer jueves a las 03:30 de la madrugada, el
obrero Fabián Kosiol, de 32 años, murió tragado y triturado por los
rodillos de una máquina procesadora de pulpa venenosa en la Papelera
Massuh, una empresa de capital nacional, viejo amigo del poder.
El caso constituye un ejemplo viviente que justifica la lucha de los
pobladores de Gualeguaychú en varios sentidos. Massuh es en Argentina,
el espejo viviente de los desastres que producirán en Uruguay y Entre
Ríos, Botnia y Ence. Si se instalan en las condiciones facilitadas por
el gobierno de Montevideo.
Cómo pasó
Kosiol trabajaba el turno de noche. Como a las 3.30 de la madrugada
fue succionado por una poderosa manguera de aire, atrapado entre los
rodillos de 3 metros de diámetros y triturados los brazos y la cabeza.
Los detalles del hecho se pudieron
reconstruir con los relatos de sus compañeros de trabajo, que
presenciaron la fatalidad.
Así lo cuenta la crónica del diario
quilmeño InfoSur, que hace seguimiento sistemático a la contaminación
de la planta desde hace varios años: 'La clausura recayó sobre el
sector de la máquina de la tragedia: la dos... La máquina que estaba
operando Kosiol tiene una manguera de aire que lo succionó...
Al parecer y hasta que pudieron
detenerla, la cabeza del joven había quedado atrapada en la maquinaria
que se utiliza para el secado de la materia prima... La producción de
esta máquina se mide en metros por minuto y para favorecerla le habían
agregado unos 25 metros más: lo que impedía que trabajara
correctamente. Tenía muchos problemas, se cortaba, señalaron los
operarios que ilustraron la escena' (10 de marzo, pág 5)
La investigación de los hechos y las declaraciones de compañeros del
obrero muerto, indican que los dueños violaron la clausura mediante
artimañas que se están investigando.
El olor del arroyo
En horas de la tarde del viernes, el diputado nacional Carlos
Tinnirello se apersonó en la fábrica en compañía de dirigentes de la
Federación de Entidades de Fomento y Organizaciones Libres del Pueblo
de Quilmes, para interpelar al director de la empresa.
Como es natural, el patrón negó
todo: 'Nuestra fábrica no contamina, y si alguna vez lo hizo ya no lo
hace; los residuos contaminantes que ingresaron al arroyo ya se fueron
con la corriente.
El operador murió por un accidente
laboral'. El diputado lo inquirió sobre la acción dañosa en las capas
freáticas y los barros del arroyo y el patrón respondió: 'Eso ya se lo
llevó la corriente, no se preocupe'. Un poco más de entusiasmo y se le
sale que el obrero muerto no está muerto.
Sin embargo, basta mirar de reojo el
arroyo, a pocos metros de la fábrica, para verificar que este
empresario ejerció el derecho a mentir que tiene todo capitalista en
la sociedad que dominan.
Los miembros de la Federación de
Fomentos llevarán en la Caravana que viaja este sábado 11 a
Gualeguaychú, varios bidones de aguas podridas del arroyo, para
mostrar que el futuro Botnia y Ence ya existe en Massuh.
El caso Massuh derrota un mito
montado desde el gobierno de Montevideo: No se trata de una maldad
'contra los uruguayos' y su derecho al empleo, como ha hecho creer el
gobierno de Tabaré a un sector de su pueblo.
Se trata de la acción depredadora y
lucrativa, sin control, de cualquier capitalista, papelero o no, en
cualquier parte del planeta, cuando se trata de bajar costos para
aumentar la renta capitalista.
Las sospechas
A horas de producirse la desgracia, apareció cautelosamente una
Decisión que levanta la clausura del sector de la tragedia, desde el
día anterior.
Es sospechoso que la medida
gubernamental se haya aplicado tan pocos días, desde el 2 de marzo en
que entró en vigencia. 'Enseguida las pusieron a producir nuevamente',
relataron a InfoSur obreros de la empresa.
Este accidente laboral no se produjo
por mala suerte, un marca del destino o por inexperiencia del
trabajador.
El realizaba sus labores en forma
ilegal en ese sector de producción considerado crítico, allí se hace
el secado de la materia prima. La Secretaría de Medio Ambiente de la
Provincia lo había clausurado el 2 de marzo.
La medida fue provocada por una
acción vecinal y judicial llevada adelante por la Federación de
Entidades de Fomento y Vecinales de la Provincia de Buenos Aires. Un
juez Federal determinó el cierre de varios sectores de la enorme
planta de Massuh, a causa de las pruebas presentadas por expertos de
la Universidad de La Plata, los vecinos y técnicos del INTI.
Por más de 30 años, los pobladores
de los barrios adyacentes sufrieron los efectos contaminantes de la
papelera, que dañó la salud humana, el ambiente, la vegetación, el
arroyo que va al río de La Plata que Aguas Argentinas usa como fuente
y los animales de la zona de San Francisco Solano, de Quilmes, donde
está ubicada la fábrica de casi 300 trabajadores.
La Federación citada denunció en su
momento, la muerte de por lo menos 28 vecinos por cáncer originado en
contaminación por celulosa.
El propio patrón, aceptó ante
el diputado Tinnirello, que 'es cierto, había un olor a huevo podrido,
pero ya no existe más'. Pero se olvidó de dos detalles claves en esta
historia: Ese 'olor a huevo podrido' lo padecieron los vecinos en sus
casas y sus cuerpos por más de 30 años, y si no existe hoy, es
porque la Federación Vecinal luchó años enteros hasta obligar a la
Gerencia a gastar en la remediación de un mal que quizá ya no tiene
remedio entre los humanos que lo inhalaron y los otros seres
vivientes.
Fuente: Modesto Emilio Guerrero Argenpress y
lafogata.org