Dilma Rousseff asumio la presidencia de Brasil
Es la novena mujer en Latinoamérica en tomar las
riendas de un país; prometió apoyar a los más pobres
FOTO: AP
AGENCIAS |
BRASILIA
Dilma Rousseff, economista y ex
guerrillera de 63 años, tomó protesta como la nueva presidenta de
Brasil, en un acto realizado en el pleno de la Cámara de Diputados en
Brasilia, en una sesión solemne encabezada por el presidente del Senado,
José Sarney, que también es presidente del Congreso.
En su primer discurso la también delfín
del mandatario saliente, Inacio Lula da Silva, prometió mantener y
defender la Constitución, observar las leyes, promover el bien general
del pueblo brasileño, sustentar la unidad, la integridad y la
independencia de Brasil.
Acto seguido, su vicepresidente, Michel
Temer, un abogado de 70 años, recitó el mismo compromiso.
Con esto, Rousseff se convierte en la
primera presidenta de la nación sudamericana y la novena en tomar las
riendas de una nación en Latinoamérica.
La ahora presidenta llegó a la sede del
Congreso en medio de un torrencial aguacero lo que impidió hacer el
recorrido hasta el Legislativo a bordo de un convertible, como es
tradición en los actos de investidura de los presidentes brasileños.
A la ceremonia asistieron los jefes de
Estado de Bolivia, Colombia, Chile, El Salvador, Guatemala, Guinea
Bissau, Uruguay, Paraguay, Perú, República de Guinea, Surinam y
Venezuela, el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, y la secretaria de
Estado de EU, Hillary Clinton, así como el presidente de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, los primeros ministros de
Portugal, José Sócrates; de Corea del Sur, Kim Hwang-Sik, y de Bulgaria,
Boiko Borisov.
Por su parte, el ahora ex presidente
Inacio Lula da Silva afirmó que retorna a su casa con la sensación de
haber cumplido después de ocho años frente al gobierno: “Vuelvo a mi
casa con la cabeza erguida”.
Lula afirmó
además que las últimas dos semanas fueron “muy sufridas, de muchos
llantos, muchas despedidas y muchas emociones”. “Y ahora mismo no quiero
llorar”, dijo en declaraciones que recoge el diario La Tercera.
02-01-11.
RECORD.COM
Dilma Rousseff asumio la presidencia y Brasil se despide de Lula
Por
Aldo Gamboa
La economista Dilma Rousseff, de 63 años, se
convirtiò este sábado en la primera mujer presidente de Brasil, cuando
reciba el bastón de mando de manos del popular Luiz Inacio Lula da
Silva, quien sale de escena luego de ocho años de gestión con una
popularidad sin precedentes.Seguir
leyendo el arículo
Ex integrante de la resistencia armada a la dictadura militar (1964-1985),
por lo que pagó con torturas y tres años de cárcel, y pieza fundamental
durante el gobierno de Lula en dos ministerios, Rousseff asumirá el mando de
la octava economía del mundo con la tarea de mantenerla en la ruta de
crecimiento.
Pocas horas después de ser declarada vencedora de las elecciones
presidenciales de octubre, Rousseff ya había adelantado el eje central de su
gobierno: "Reitero mi compromiso fundamental: la erradicación de la pobreza.
No podremos descansar mientras haya brasileños con hambre".
Una docena de líderes latinoamericanos y mandatarios extranjeros confirmaron
presencia en las ceremonias de poco más de cuatro horas, que incluyen el
juramento sobre la Constitución en el Congreso y el traspaso de la banda
presidencial en el Palacio de Planalto.
La nueva mandataria deberá pronunciar en la jornada dos discursos, uno luego
de hacer su juramento y otro luego de despedir a Lula en el palacio de
gobierno, y en ellos deberá delinear los principios básicos de su gestión en
los próximos cuatro años.
Lula, quien deja el poder con una popularidad récord de 87% después de ocho
años de gobierno, pasará el mando a su protegida política e inmediatamente
abandonará Brasilia rumbo a su residencia en Sao Bernardo do Campo, un
suburbio obrero industrial, próximo de Sao Paulo, en donde gestó su
liderazgo sindical en los años 70.
En Sao Paulo, sin embargo, Lula y su esposa visitarán al saliente
vicepresidente, José Alencar, quien se encuentra hospitalizado después de
una lucha incesante contra un cáncer que ya lleva varios años.
En Brasilia, donde la Fuerza Aérea bloqueó el espacio aéreo, Rousseff
participará de una misa solemne en la Catedral y luego iniciará un desfile
hasta el Congreso, en un lujoso Rolls-Royce convertible. Después de asumir
el compromiso de defender la Constitución, Rousseff continuará su desfile
hasta el Palacio de Planalto.
En todo ese trayecto, en una señal del nuevo tiempo que se abre para Brasil,
el automóvil de Rousseff será protegido por agentes femeninas de la Policía
Federal, un homenaje que esa institución decidió rendir a la nueva
mandataria.
Rousseff pasará a ocupar el despacho principal del Palacio do Planalto en un
momento de expansión sostenida de la economía, con una previsión de
crecimiento de 7,6% del Producto Interno Bruto en 2011 y una tasa de
desempleo de 5,7% en noviembre, un mínimo histórico.
No obstante, la supervalorización de la moneda local (que permitió la
acumulación de un nivel récord de reservas internacionales) ya afectó
seriamente la balanza comercial y el desempeño del segmento industrial
orientado a la exportación.
Al mismo tiempo, la inflación cierra el año por encima de la meta oficial de
4,5% al año e inicia 2011 con tendencia al alza, haciendo encenderse algunas
señales de alerta.
Bajo el gobierno de Lula 29 millones de personas salieron de la miseria,
según cifras oficiales, pero casi la mitad de la población sigue sin tener
saneamiento y la tasa de analfabetismo roza el 10%.
Para intentar cumplir su promesa de eliminar la miseria de Brasil, Rousseff
contará con parte del equipo de gobierno de Lula, de forma de continuar
impulsando los planes sociales, y los programas de modernización de
infraestructura que demandan los sectores productivos.
Ocho ministros de 25 del actual equipo de gobierno fueron reconfirmados en
sus cargos y otros tres se mantendrán en el gabinete pero ocupando una
función diferente.
En el plano externo, Rousseff asume el poder en medio a una incipiente
crisis diplomática con Italia, ante la decisión adoptada por Lula en su
último día de gobierno, de no extraditar al ex militante radical italiano
Cesare Battisti, condenado por cuatro asesinatos en su país.
Dilma Rousseff asume la presidencia y Brasil se despide de Lula
Por
Aldo Gamboa
La economista
Dilma Rousseff, de 63 años, se convertirá este sábado en la primera
mujer presidente de Brasil, cuando reciba el bastón de mando de
manos del popular Luiz Inacio Lula da Silva, quien sale de escena
luego de ocho años de gestión con una popularidad sin precedentes.Seguir
leyendo el arículo
Ex integrante de la resistencia armada
a la dictadura militar (1964-1985), por lo que pagó con torturas y tres
años de cárcel, y pieza fundamental durante el gobierno de Lula en dos
ministerios, Rousseff asumirá el mando de la octava economía del mundo
con la tarea de mantenerla en la ruta de crecimiento.
Pocas horas después de ser declarada
vencedora de las elecciones presidenciales de octubre, Rousseff ya había
adelantado el eje central de su gobierno: "Reitero mi compromiso
fundamental: la erradicación de la pobreza. No podremos descansar
mientras haya brasileños con hambre".
Una docena de líderes latinoamericanos
y mandatarios extranjeros confirmaron presencia en las ceremonias de
poco más de cuatro horas, que incluyen el juramento sobre la
Constitución en el Congreso y el traspaso de la banda presidencial en el
Palacio de Planalto.
La nueva mandataria deberá pronunciar
en la jornada dos discursos, uno luego de hacer su juramento y otro
luego de despedir a Lula en el palacio de gobierno, y en ellos deberá
delinear los principios básicos de su gestión en los próximos cuatro
años.
Lula, quien deja el poder con una
popularidad récord de 87% después de ocho años de gobierno, pasará el
mando a su protegida política e inmediatamente abandonará Brasilia rumbo
a su residencia en Sao Bernardo do Campo, un suburbio obrero industrial,
próximo de Sao Paulo, en donde gestó su liderazgo sindical en los años
70.
En Sao Paulo, sin embargo, Lula y su
esposa visitarán al saliente vicepresidente, José Alencar, quien se
encuentra hospitalizado después de una lucha incesante contra un cáncer
que ya lleva varios años.
En Brasilia, donde la Fuerza Aérea
bloqueó el espacio aéreo, Rousseff participará de una misa solemne en la
Catedral y luego iniciará un desfile hasta el Congreso, en un lujoso
Rolls-Royce convertible. Después de asumir el compromiso de defender la
Constitución, Rousseff continuará su desfile hasta el Palacio de
Planalto.
En todo ese trayecto, en una señal del
nuevo tiempo que se abre para Brasil, el automóvil de Rousseff será
protegido por agentes femeninas de la Policía Federal, un homenaje que
esa institución decidió rendir a la nueva mandataria.
Rousseff pasará a ocupar el despacho
principal del Palacio do Planalto en un momento de expansión sostenida
de la economía, con una previsión de crecimiento de 7,6% del Producto
Interno Bruto en 2011 y una tasa de desempleo de 5,7% en noviembre, un
mínimo histórico.
No obstante, la supervalorización de la
moneda local (que permitió la acumulación de un nivel récord de reservas
internacionales) ya afectó seriamente la balanza comercial y el
desempeño del segmento industrial orientado a la exportación.
Al mismo tiempo, la inflación cierra el
año por encima de la meta oficial de 4,5% al año e inicia 2011 con
tendencia al alza, haciendo encenderse algunas señales de alerta.
Bajo el gobierno de Lula 29 millones de
personas salieron de la miseria, según cifras oficiales, pero casi la
mitad de la población sigue sin tener saneamiento y la tasa de
analfabetismo roza el 10%.
Para intentar cumplir su promesa de
eliminar la miseria de Brasil, Rousseff contará con parte del equipo de
gobierno de Lula, de forma de continuar impulsando los planes sociales,
y los programas de modernización de infraestructura que demandan los
sectores productivos.
Ocho ministros de 25 del actual equipo
de gobierno fueron reconfirmados en sus cargos y otros tres se
mantendrán en el gabinete pero ocupando una función diferente.
En el plano externo, Rousseff asume el
poder en medio a una incipiente crisis diplomática con Italia, ante la
decisión adoptada por Lula en su último día de gobierno, de no
extraditar al ex militante radical italiano Cesare Battisti, condenado
por cuatro asesinatos en su país.

02/01/11.- Dilma
Rousseff, de 63 años, se convirtió ayer en la primera mujer en gobernar
Brasil tras recibir la banda presidencial del saliente mandatario
Luiz Inácio Lula da Silva y asumió el compromiso de erradicar la miseria
de uno de los países más desiguales del planeta.
Durante el discurso que pronunció luego
de ser investida en el Congreso brasileño, Rousseff además sostuvo que,
durante su gestión al frente de la nación suramericana, continuará el
proceso transformador que inició el presidente saliente, Lula da
Silva.“Una importante movilidad social ocurrió en los años de gobierno
de (Luiz Inacio) Lula (da Silva, su predecesor). Pero aún existe una
pobreza que avergüenza a nuestro país”, lanzó.
“Es tarea indispensable una acción
renovadora y efectiva en las áreas de salud, educación y seguridad con
respeto a las leyes. La lucha más obstinada de mi gobierno será la
erradicación de la pobreza extrema y la creación de oportunidades para
todos”, dijo la nueva presidenta brasileña, reseñó Telesur.
Se comprometió a luchar por “la calidad
de la educación, la salud y la seguridad”, para lograr la inclusión
necesaria y ofrecer las condiciones que permitan la formación de
profesionales en distintas áreas.
“No voy a descansar mientras haya en
Brasil brasileños sin alimentos en su mesa, y niños pobres abandonados a
su propia suerte”, señaló, reiterando la que fuera su primera promesa al
confirmarse su victoria en las elecciones del 31 de octubre pasado.
“Por la decisión soberana del pueblo
hoy será la primera vez que la banda presidencial se pone sobre el
hombro de una mujer. Siento un inmenso honor por esa decisión del pueblo
brasileño”, dijo Rousseff al inicio de su discurso.
“Sé que mi mandato debe incluir la
traducción más generosa de esa osadía del voto popular, que después de
llevar a la Presidencia a un hombre trabajador, decida a una mujer para
dirigir los destinos del país”, enfatizó la jefa de Estado brasileña, y
dijo que “vamos a vencer la desigualdad”.
HOMENAJE A LULA
La ex integrante de la resistencia armada a
la dictadura militar (1964-1985), por lo que pagó con torturas y tres años
de cárcel, y pieza fundamental del gobierno de Lula en dos ministerios,
rindió homenaje a su padrino político, tras recibir la banda presidencial.
“La alegría que siento por mi investidura se mezcla con la emoción de su
despedida; pero Lula estará con nosotros, sé que la distancia de un cargo
nada significa para un hombre de tamaña grandeza y generosidad”, dijo
Rousseff, que se emocionó y lloró en su discurso ante miles de brasileños a
las puertas del Palacio Presidencial.
Rousseff calificó a Lula como “el mayor
líder popular que tuvo este país” y agradeció “el honor de su apoyo y de
haber aprendido con su inmensa sabiduría”, informó AFP.
Con la entrega de la banda presidencial
concluyó la ceremonia de investidura en Brasil, que marca la despedida
de Lula tras ocho años en el poder. A la despedida de Lula por parte de
la nueva mandataria de Brasil se sumaron el nuevo vicepresidente, Michel
Temer, y los ahora ex ministros, entre ellos el ya ex canciller Celso
Amorim.
Tras los emocionados abrazos y besos,
Lula se dirigió a los congregados en la Plaza de los Tres Poderes y
saludó a muchos de ellos, en gesto de agradecimiento por el respaldo
popular, dijo PL.
“Seguiremos construyendo el eje
Caracas-Brasilia”, dijo Chávez
A su llegada al aeropuerto
internacional de Brasilia, el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien
calificó en su Twitter como histórico el momento que se vivió ayer en
Brasil, señaló que no olvidará los ocho años durante los cuales Lula Da
Silva luchó por separar a su país de la sumisión al imperialismo, la
cual, a su juicio, continuará con Rousseff.
“No sólo puso a Brasil a correr con sus
propios pies, sino que aceleró en lo posible ese Brasil del sur que dejó
de mirar hacia el norte, que dejó de depender del norte (…) gracias al
nuevo Brasil de Lula, de Dilma, aquí está Suramérica”, dijo el jefe del
Estado venezolano.
“Durante esos ocho años, Venezuela y
Brasil nos encontramos, nos pusimos de pie, nos pusimos de frente y nos
dimos un abrazo y, ahora, estamos seguros que con Dilma Rousseff, esa
luchadora, vamos a continuar construyendo este eje Caracas-Brasilia, que
es parte de la integración suramericana”, expresó, reseñado por la
televisora multiestal Telesur.
Chávez destacó el papel del saliente
presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Lula “no se irá nunca de las
páginas de la historia de Suramérica”, declaró.
ENCUENTRO
DE MANDATARIOS
Luego de los actos de investidura, la
nueva mandataria brasileña recibió a las autoridades internacionales en
una ceremonia especial.
Durante el encuentro, el presidente
Hugo Chávez coincidió en una charla informal con el presidente chileno,
Sebastián Piñera; el colombiano, Juan Manuel Santos; el primer ministro
luso, José Sócrates y con la jefa del Departamento de Estado
estadounidense, Hillary Clinton, a quien le tendió la mano en un gesto
que fue correspondido por Clinton, en momentos de tensas relaciones,
luego de que EEUU retirara la visa al embajador de Caracas en Washington
en represalia por la negativa de Venezuela a aceptar el embajador
designado por Estados Unidos, Larry Palmer.
“Fue un rato muy ameno y hablamos cosas
puntuales”, aseveró el mandatario ante las cámaras de Telesur, minutos
antes de abordar su avión de retorno.
Chávez relató que se encontraba
conversando con el primer ministro luso, José Sócrates, cuando se acercó
Hillary Clinton con una sonrisa “muy efusiva y muy espontánea, y yo, le
respondí como un caballero”, aseveró.
Ciudad CCS.info
02-01-11
DIOS LA BENDIGA Y GUIE POR EL BIEN DEL PUEBLO DEL BRASIL Y LA UNIDAD DE
LATINO AMERICA. FEDERACION DE ENTIDADADES DE FOMENTO Y ORGANIZACIONES LIBRES
DEL PUEBLO DE QUILMES.
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