Conflicto en
Los Alamos por nuevas viviendas
Luis
Casco y Julia Diaz, secretario y presidenta de la Sociedad de Fomento
“Los Alamos”, denunciaron ayer la fuerte presiòn que cerca de cien
familias de la zona estàn soportando, en relaciòn a la construcciòn de
nuevas viviendas en el marco del Plan de Erradiaciòn de Villas y
Asentamientos, muchas de la cuales avanzan sobre terenos donde hay
construcciones preexistentes, y en pleno tràmite de regularizaciòn
dominial.
Los
vecinos interpusieron una acciòn de amparo. Mientras la Justicia
debate sin embargo, ellos sufren “amenazas, aprietes y hasta
balaceras.”
Casco y Diaz, dialogaron con la emisiòn del programa “Ultima Pàgina”,
que se emite por Radio Plus FM 88.1, y allì aseguraron: “Muchos de
nosotros hace treinta y ocho años llegamos acà. En el año 1969, hubo
un programa por el cual pudimos llegar a èstas tierras en las que
tuvimos nuestras parcelas y desde entonces seguimos tratando de tener
la regularizaciòn dominial. No somos ni usurpadores ni asentados.
Somos vecinos que llegamos y desde entonces hemos hecho nuestras casas
y mejoras.”
En los predios de Repùblica de Francia y Mar del Plata, se avanza con
el sistema de construcciòn sobre terrenos que estàn ocupados por
lugareños a quienes se reubica momentàneamente para volver luego al
lugar inicial, ya con la vivienda construìda. La dificultad en la zona
reside en que el “avance” se esta haciendo sobre predios ocupados por
lugareños que se hallan en pleno tràmite de posesiòn dominial y cuyas
casas no tienen intenciones de abandonar.
“Somos cien familias que hemos tenido que recurrir a la Justicia. El
doctor Gonzalo Permuy, nos patrocina en un amparo que esta en tràmite”,
asegurò Casco. “Pero el problema es que estàn generando una guerra de
pobres contra pobres, porque a la gente le dicen que por nuestra
resistencia van a dejar de construir casas, entonces nos atacan,
sufrimos presiones y amenazas”, indicò Casco.
Por su parte, Julia Diaz abundò. “A mi compañero le han vaciado un
cargador de arma en la puerta lateral de su casa. Nos llaman, nos
amenazan. Cuando vamos a la policìa nos piden testigos, y por supuesto
cuando uno levanta el telèfono y escucha, escucha solo.” “Yo
personalmente sufrì la destrucciòn de todo el cableado de mi casa”.
Los vecinos, que sostuvieron conocer a los agresores “porque son gente
de acà”, prefirieron mantener reserva en relaciòn a sus identidades.
Solos
Tanto Casco como Diaz, aseguraron que carecen de interlocutores
locales a la hora de plantear su problemàtica. “Nadie se acercò a
dialogar con nosotros”, dijeron. “Vamos a esperar la resoluciòn de la
Justicia y allì veremos que hacemos, porque mientras el tràmite
avanza, las construcciones tambièn.”
La compulsividad en la avanzada sobre las tierras, aùn para la
construcciòn de viviendas, ha generado una fuerte resistencia entre
quienes hace dècadas viven allì. “Queremos que se respete nuestra
forma de vivir. Nosotros tenemos nuestras casas y hemos hechos muchas
mejoras”, aseguraron.
De hecho, muchas de las familias a quienes se pretende “beneficiar”,
tienen hoy viviendas que albergan familias numerosas, con màs
dependencias que aquellas que se construyen. Los lugareños quedarìan
condenados a un hacinamiento que hoy no padecen.