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Como resultado de la construcción de un paredón en los límites del barrio


Los vecinos de Villa Alcira tiran sus desechos cloacales a las zanjas



La llegada de un emprendimiento privado, que rellenó un campo contiguo al barrio y construyó un paredón, impidió que los vecinos desagotaran el agua hacia el descampado.
Ahora vuelcan sobre un zanjón de la calle Almafuerte, a donde también conducen los desechos que no pueden contener los pozos ciegos por efecto del alto nivel de las napas.


A varios meses de desatado el conflicto, las cosas siguen igual para los vecinos de Villa Alcira. O tal vez peor. La empresa que había iniciado un emprendimiento inmobiliario en el campo lindante con la barriada hacia el sur terminó de construir el paredón perimetral, y avanza en el rellenado del predio, dejando de esa manera sin otra alternativa a los vecinos que desagotar sus desechos líquidos y cloacales en una de las zanjas de la calle Almafuerte.

PERSPECTIVA SUR dialogó con Pascual D'Arpino, presidente de la sociedad de fomento Villa Alcira, quien señaló que en este momento, la situación está muy complicada, porque los vecinos damnificados no quieren que se haga un reclamo de conjunto a la firma que lleva adelante el emprendimiento .
Lo que ocurre, según D'Arpino, es que les han ofrecido a los vecinos firmar un convenio individual con la empresa, y de esa manera se fragmentaron los criterios .

En total son unas 10 familias las propietarias de los terrenos que dan espalda con espalda con el emprendimiento privado. Tienen sus frente sobre la calle Almafuerte, en el extremo sur de Villa Alcira, y los fondos dan con el predio que se sigue rellenando por estos días. Vale recordar que cuando se desató el conflicto, porque la firma privada volcaba tierra sobre la propiedad adquirida, los vecinos recibieron como solución la construcción de un paredón perimetral.
 

Sin embargo, la solución no tardó en mostrarse como un claro problema. Por un lado, la gente no puede desaguar más sobre el campo, que ahora están rellenando , dijo D'Arpino, pero por otro lado, lo que me pregunto es qué va a pasar en un par de años cuando la presión que la tierra ejerza sobre el paredón, que es de ladrillos, genere riesgos potenciales mucho más importantes .

Yo tengo un breve formación de escuela técnica , dijo el titular de la sociedad de fomento Villa Alcira, y entiendo que al menos la empresa debería haber dejado una calle de 7 metros de ancho entre el paredón que linda con nuestro barrio y su relleno, para que la tierra no ejerciera una presión riesgosa .

ALGO HUELE MAL EN LA ZANJA


La ecuación es sencilla: los vecinos volcaban sus desechos en el predio que daba a los fondos de sus viviendas y que se encontraba baldío. Al llegar una firma de arquitectos para trabajar en el lugar las cosas cambiaron drásticamente: no podían seguir volcando sobre un terreno con propietarios que activamente estaban usándolo, pero tampoco podían hacerlo porque el lugar estaba siendo relleno hasta una altura de tres metros mayor que la existente en Villa Alcira.

Ante la disyuntiva de buscar alternativas, o literalmente morir ahogados con su propia agua, los vecinos damnificados adecuaron las instalaciones y encauzaron los desagües de sus casas hacia el frente, es decir, a la zanja que pasa por la calle Almafuerte, aún sin pavimentar.
 

Según D'Arpino, y aunque los vecinos lo niegan, también van a esa zanja los desagotes de los pozos ciegos, porque en esa zona no hay cloacas, y los pozos están completamente anegados debido a las napas, que están a no más de 20 centímetros por debajo del nivel del suelo .

La zanja (y no un zanjón) de la calle Almafuerte sigue su curso en dirección este hacia los límites del barrio, y tuerce al sudeste en los últimos cincuenta metros, donde se une a otras canalizaciones que marchan hacia el río. Si bien hay un más o menos buen escurrimiento , dijo D'Arpino, no es lo que debiera ser, porque no hay la limpieza suficiente en los distintos desagües, y porque mucho fueron tapados y los que hay están forzados .

LA CULPA ES DEL VECINO

D'Arpino dijo que la Municipalidad, cuando nosotros planteamos el reclamo, nos dice que la culpa es nuestra . Nadie cuestiona que quienes compraron el predio quieran rellenarlo y utilizarlo, o que no quieran que se vuelquen más deshechos ahí, porque es lo lógico , dijo el presidente de la sociedad de fomento de Villa Alcira.

Lo que pedimos es que se supervise lo que está haciendo este emprendimiento y que de forma conjunta se encuentre una solución que satisfaga y beneficie a todos .

Sin embrago, D'Arpino dijo que el secretario de Obras Pública, Federico Fornabaio me dijo que el problema es nuestro, porque somos culpables de haber hecho casas bajas, cuando la ley lo prohíbe . El tema es que la ley que establece que no se pueden vender terrenos con una cota menor a los 4 metros de altura, para evitar inundaciones en esta zona, surgió después de que la mayoría había construido .

Eso fue a comienzos de la década del '60, y como resultado de una inundación muy grande que se había dado en 1958, y que fue muy grave para esta zona , recordó D'Arpino, quien preside una sociedad de fomento construida en terrenos adquiridos en 1952.

Diario Perspectiva Sur  14 de febrero de 2007