El máximo organismo de contralor de la Provincia de Buenos Aires
ha dispuesto ampliar el expediente especial abierto tras la
denuncia efectuada por la Mesa de Enlace de Quilmes en torno a
la ilegalidad del gasto que el municipio ha efectuado a favor de
la empresa Relevamiento Catastrales, a lo erogado en 2006.
El hecho, cobra especial trascendencia ya que el Tribunal avanza
en dar de ésta manera la razón al planteo efectuado por los
vecinalistas. Informaciones confirmadas antes del anuncio
oficial, a las que éste medio tuvo acceso, sostienen que la
declaración del departamento jurídico de la instancia
provincial, en la que efectivamente se confirma que la forma
jurídica de la concesión es inexistente, avanzan ya en confirmar
de manera inequívoca que el Tribunal está ahora obligado a
declarar que, no existiendo concesión técnica alguna, el gasto
que se ha hecho desde la prórroga impulsada en el 2004 por la
actual administración, es dinero ilegalmente extraído de la
arcas municipales.

Eduardo Schiavo, presidente del HCD en septiembre de
2004
Así, las sanciones económicas que se impondrán a los
funcionarios involucrados –administrativamente denominada
“cargos”- tendrán como base la totalidad de lo gastado desde que
la prórroga se consumó, en septiembre de 2004, suma que se
acerca a los treinta millones de pesos.
De ésta manera, Sergio Villordo, Edgardo Cutello, la contadora
municipal Angela Arata, los concejales Eduardo Schiavo, Jorge
Aquino, Liliana Lutteral, Carlos Rojas, Angel Herrera, Estela
Saucedo, Juana Brizuela, Maria Lobos, Baltasar Soto, Alejandro
Lastra, Reymundo Gonzalez, Marcelo Piedemonte, Gladis Fariña,
José Leguizamón y Angel Spotorno, deberán afrontar las sanciones
que, amén de lo económico, podrían avanzar en imposibilidades
futuras para el ejercicio de cargos públicos.
RC opera en el distrito desde 1994. Inauguró su curiosa
actividad bajo la intendencia de Anibal Fernandez, prosiguió en
las de Federico Scarabino y Fernando Geronés. En 2004, el
intendente Villordo impulsó una prórroga solo pasible de
instrumentarse en caso de tratarse de una concesión de servicio
público. Se dijo entonces que la contratación lo era.
Ahora, el Tribunal, a instancias de la denuncia efectuada por la
Mesa de Enlace, ha determinado que no lo es, y, desde allí, se
desmorona el discurso oficial sostenido desde 2004 y su fachada
de legalidad. Comienza a llegar el tiempo de las sanciones.
El Diario de Quilmes 15 de
Junio de 2007